viernes, 29 de mayo de 2009

Volveré... Lo que no sé es cuándo ni de qué manera lo haré. Pero sé que hallaré la forma de lograrlo. Algún día, tarde o temprano, cueste lo que cueste, seré capaz de ponerme en pie nuevamente y sin temor alzar la cabeza... y gritar... gritar que estoy aquí, sin miedo, gritar que es mi momento... Juro que lo conseguiré... Solo espero no perderme en el camino, que la caída no sea eterna... Algún día, por mi misma, sin ayuda de nadie, podré avanzar...

lunes, 25 de mayo de 2009

Estoy acostumbrada a ser la chica de rebote, la que está dispuesta a compartir un agradable lapso momentáneo, a la que se puede acercar y alejar sin explicación, sin motivo, con la que se puede jugar sin miedo a dañar. Vale, lo admito, soy más que consciente de que siempre soy una muñeca de trapo en manos de otros, esa chica con la se está aún queriendo a otras. Es cierto, siempre he sido eso, siempre he cedido y nunca he lanzado una protesta por ello, porque ni a mi misma le molestaban esas cosas, pero ya se ha acabado. Ya no puedo más con esto, ya estoy harta de ser el segundo plato y de no obtener la satisfacción que me produciría el saber que es por mi por lo que están aquí, ya no soporto esas palabras vacías, el supuesto cariño que sienten hacia mi (JA, que yo me lo creo) Estoy cansada de las caricias, de los besos, de los abrazos sin sentir. No quiero más miradas que carezcan de emoción. Solo busco un corazón, busco escuchar el latir producido por un sentimiento imposible de exigir.
De repente me pongo a llorar. No, lo odio, odio este tipo de momentos en los que la angustia empieza a crecer dentro de mi sin ningún tipo de resistencia, se extiende por todo mi ser y, de nuevo, me vuelve a hundir en ese gran pozo de desesperación del que tanto me cuesta salir. Últimamente me pasa demasiado y ya no sé si lo que debería hacer es darle la espalda esperando a que desaparezca esa horrible sensación o dejarme arrastrar por ella hasta donde quiera que me lleve... Lo que tengo claro es que odio con todas mis fuerzas sentirme así, pero no puedo evitarlo... nada puede evitarlo... son las circunstancias las que lo provocan y contra eso, no hay remedio.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Diez

No, claro que no, eso jamás va a ocurrir...


- ...

No lo sé. Como le he dicho la última vez, estoy notando en ella cierta mejoría, se la ve más racional...


- ...

La última crisis fue hace más de dos meses...


- ...

No, no ha vuelto a tener ninguna, pero tampoco puedo asegurar que no le vaya a pasar de nuevo, tal vez...


- ...

Yo no correría ese riesgo. Al principio pensé que sería bueno un cambio de aires, enfrentarse a nuevos rostros, nuevas situaciones, pero ya no estoy tan segura.


- ...

Últimamente la veo demasiado apegada a su enfermera.


- ...

Si, es la misma de siempre.


- ...

En eso estoy. Las veo muy unidas y creo que ella es la clave de todo.


- ...

A eso me refería, pero...


- ...

No, no, las tengo bien vigiladas.


- ...

De acuerdo, me encargaré de ello.


- ...

Muy bien. Buenas noches.

martes, 19 de mayo de 2009

Nueve (IV)

Espera, espera.

A ver, nos va a vigilar, si tardo mucho más en irme puede sospechar.


Solo quiero hacerte una última pregunta.

Dime…


¿Por qué no quiere que estés conmigo?

Porque eres una paciente, ya te lo he dicho muchas veces.


No, ¿por qué justamente conmigo?

Eeeeh… yo no soy la persona adecuada para explicártelo.


¿Por qué no?

Pues porque… es demasiado complicado. Me tengo que ir…


Por favor, dímelo.

No puedo, de verdad, me gustaría hacerlo, pero no puedo.

Nueve (III)

Increíble, ha funcionado.


Si, eso de que te tomen por loca a veces no está tan mal.

Tú no estás loca.


No, claro que no…

Qué alivio. Gracias por haber intervenido.


¿Gracias? Gracias a ti por haberme hecho abrir los ojos, tú dolor me estaba matando, es eso lo que me ha hecho reaccionar… De no ser por ti seguiría sin entender nada, creo que ni me daría cuenta de que algo estaba fallando en mi cabeza.

No digas tonterías, tarde o temprano acabarías por descubrirlo igualmente.


¿Por qué? Parece ser que no le importo a nadie y que nadie más me importa a mi. Pero has llegado tú, me has estado cuidando, me has estado apoyando día a día y hemos creado un vínculo muy fuerte… cada vez que tú sufres, yo sufro… Eso no me pasa con nadie más, así que si, gracias a ti, gracias por haber entrado en mi vida, gracias por dejar que te quiera… gracias…

Nueve (II)

¿Se puede saber qué hacías exactamente en esa habitación?


Yo… esto…


Te lo había preguntado, ¿verdad? ¿Recuerdas que te dije después? Te acabas de meter en un serio problema y por tu culpa, ella también sufrirá las consecuencias.


Pero…


Pero nada. Sabes de sobra que solo puedes mantener una relación profesional con los pacientes. Joder, mira que te lo dije, mira que te lo dije. Además con ella, no podía ser cualquier otro, no, tiene que ser justamente con ella. ¿Ahora qué hacemos? ¿Me lo puedes explicar? Porque sabes que de esta no vas a salir impune…


¿Perdón?

Hola, ¿estás bien? ¿Te hemos molestado?


No… ¿puedo volver a hablar con ella?

¿Qué? No, tú y ella no vais a volver a estar juntas nunca más.


¿Por qué?

¿Cómo que por qué? Después de lo que ha pasado, ¿aún tienes la cara de preguntarme por qué?


¿Qué ha pasado?

No me lo puedo creer…


¿Qué ha pasado? ¿Te han reñido porque te he hecho venir a hablar conmigo?

¿La has llamado tú para hablar?


Si, como no podía dormir y yo no puedo salir de la habitación de noche…

Me avisó Alex de que estaba intranquila y no hacía más que llamar por una enfermera, así que vine.


¿Por qué no me lo has dicho antes?


Porque… no me dejabas hablar…


En fin, ¿estás mejor? Si es así, métete en tu habitación y descansa, mañana nos toca hablar un rato.


De acuerdo.

No os sacaré los ojos de encima.


No hay nada que ocultar.


Eso espero. Hasta mañana.


Hasta mañana.

Nueve (I)

Me estás asustando porque creo que te pasa algo. Me gustaría pensar que mis miedos son infundados, pero veo que no es así. Recuerdo como tus ojos me decían otra cosa al principio…

¿Qué?


¿Qué pasa?

¿Qué has dicho?


Que antes no me mirabas así…

¿Antes cuándo?


No… no estoy segura…

Pero ¿lo has dicho por decir?


¿Qué? ¡No! Pero sé que antes no me mirabas de la misma forma.

Pero ¿cómo? ¿Por qué lo sabes?


Eso no lo sé, lo que sé es que antes no era así… No sé, siento que algo ha cambiado.

¿Estás empezando a recordar cosas?




¿Te encuentras bien?


Si… No, sigo sin recordarlo, pero… lo sé. Es como… no sé… No tiene sentido, ¿verdad?

En realidad si, lo has vivido, está todo ahí, lo que pasa es que no eres capaz de verlo, pero sé que lo conseguirás…


¿De verdad?

Claro que si, me lo acabas de demostrar. Es todo un proceso, que va muy lento, pero que acabarás por solucionar.


¿Y si no es así?

Claro que lo es, lo es, cariño, ya lo verás.


No quiero decepcionarte...


Nunca podrías hacerlo.

lunes, 18 de mayo de 2009

Ocho

Me gustaría poder recordar los pequeños detalles de mi vida diaria, daría lo que fuese por poder hacerlo. Dicen que la ignorancia da la felicidad y yo soy feliz sin saber esas cosas porque, tal vez, de saberlas tendría que arrepentirme de muchas de ellas, pero… al mismo tiempo desearía recordarlas. Prefiero arrepentirme, sufrir y darle vueltas a la cabeza por cosas que he dicho, hecho o he visto, que no seguir con la incertidumbre que me rodea. ¿Está todo bien? Quiero pensar que si, pero realmente no podría asegurarlo. A veces noto cosas, veo pequeños destellos en ella que me hacen sugerir que ocurre algo, pero, casi al momento, me abraza y me pierdo en la dulzura de sus labios y parece que todo está bien. Ella me dice que no me preocupe que todo saldrá bien, yo le digo que lo que me preocupa es su bienestar. Sé que muchas veces actúo de forma poco convencional, lo sé porque ahora estoy convencida de que me pasa algo, solo tengo que leer la libreta para descubrir que no siempre soy yo y eso es lo que me duele. Me duele por ella, me preocupo por lo que tendrá que soportar, ¿sufrirá cuando me ve así? ¿Le daré motivos para querer abandonar? Me imagino en situaciones diversas: dándole mi cariño, haciéndole el amor, cabreándome con ella, gritándole, ignorándola… Probablemente ese sea el pan de cada día, unas veces bien y otras… otras haciéndole daño… y no puedo soportar el pensar que la castigo involuntariamente y que ella lo único que puede hacer es soportarlo, esperando a que yo vuelva en mi e intente solucionarlo, sin querer… Aguantando todas mis malas acciones hasta que vuelvo a ser yo y tenga que hacer como que nada ha pasado, pero en su interior estar muriendo un poco día a día… No quiero verla sufriendo por mi, no puedo imaginarme el dolor que tiene que sentir de ser eso cierto… Podría dejarme, de hecho, sería la opción más acertada… pero no lo hace, sigue ahí, a mi lado… ¿Esto es amor? Si es así, ¿por qué tiene que sufrir por lo que yo le pueda hacer? ¿No debería de ser feliz?

sábado, 16 de mayo de 2009

Siete

Estoy harta de luchar por algo que no sé si valdrá la pena. Estoy ahogada de tanto llorar sin encontrar consuelo ni siquiera en tus brazos. Estoy cansada de seguir aquí, soportando día a día el rechazo. Estoy aburrida de vivir colgada de una esperanza. Lo que siento es tan fuerte que, en mi mente, construí un mundo aparte para las dos. Un mundo lleno de amor, lleno de tus caricias, tu dulzura y tu pasión. Pero ese mundo se empezó a resquebrajar y la oscuridad quiso colarse por esa pequeña grieta que se produjo… ¿lo más triste? Lo ha conseguido. Si, lo ha hecho y no puedo hacer nada para sacarla de aquí. No soy capaz de reinventar ese mundo escondido solo para las dos. No tengo fuerzas para volver a poner uno a uno los ladrillos y levantar el muro que nos protegía de todo. No es que deje de sentirlo, no, todo lo contrario, cada día estoy más y más enamorada, pero… me cuesta ponerme en pie y enfrentarme a la dura realidad. ¿Tenemos algún tipo de futuro juntas? No lo sé, no lo sé. Hasta hace poco pensaba que si, quería creer que, tarde o temprano, el amor podría con todo. ¿No es eso lo que siempre se dice? El amor puede con toda barrera, el amor no tiene fin, el amor… el amor… el amor… Si, el amor… Ese que siento yo por ti… Ese que nos salvaría a las dos. Pero el amor no siempre es suficiente. Me ha costado mucho darme cuenta de ello… y me duele… me duele en lo más profundo del corazón cada vez que pienso que todo el tiempo que he invertido no ha servido para nada. Pero no es por el tiempo en sí, no me arrepiento de haber estado aquí, me duele por saber que nada dará el resultado que esperaba. Idealizar es malo, pensar en el futuro… peor. Pero sigo haciéndolo, día tras día, sigo pensando en que, tal vez, algún día podremos estar juntas, ser felices la una en los brazos de la otra… De nuevo vuelvo a caer en la misma espiral infinita de pensamientos y sentimientos confrontados. De nuevo… de nuevo sentir la dura caída… Querer, poder… A veces desearía tirar la toalla, alejarme todo lo posible e intentar olvidar, pero… ¡es que tampoco soy capaz de hacer eso! ¿Por qué no puedo, por qué? Por ese “y si” Y si… ¿Y si al final todo acaba bien? Otra vez el torbellino de emociones, otra vez… No sé cuanto tiempo podré permanecer a tu lado pero, si me ves caer, trata de levantarme porque si no lo haces… será el final de la historia, el punto final.