¿Quieres saber lo que pienso? Seamos sinceras, mis pensamientos son demasiado complicados como para que nadie pueda llegar a entenderlos. Mis diversas formas de actuar son tan complejas, que aunque intentase explicar los por qués de mis acciones sería una total perdida de tiempo. Nadie ha podido jamás entender a ciencia cierta por qué hago lo que hago, por qué soy como soy… Algunos lo han intentado y han llegado a la conclusión de que a veces no actúo como realmente soy, que me invento un papel, me amoldo a él y me escondo para no dejar ver mi verdadero yo. Pero no es cierto, la verdad es que siempre soy yo aunque a veces en situaciones parecidas actúe completamente diferente, aunque ahora diga una cosa y a los dos segundos esté diciendo todo lo contrario, siempre soy yo. ¿Por qué hago eso? La verdad es que no lo sé… Supongo que por mi falta de entendimiento, por mi falta de tacto, por la carencia de raciocinio y la ausencia de empatía. ¿Quieres ver qué se esconde en mi interior? Pues obsérvame y no me juzgues, compréndeme y no trates de entenderme. Soy lo que ves, por dentro y por fuera… La chica asustadiza, cobarde y complicada que ante ti se presenta, con mis dudas y mis miedos azotándome constantemente, las preocupaciones del ayer siempre presentes, la incertidumbre de qué hacer, qué decir, qué pensar, qué sentir gravadas a fuego en la piel, con las cicatrices de una vida extraña marcadas en el cuerpo, con paranoias incesantes revoloteando en esta mente perturbada… Siempre he sido así y siempre lo seré, no me gustan los cambios, pero no soporto estar siempre parada… A veces contemplo mi vida y veo que no he llegado a ninguna parte y no sé si algún día lo lograré, quiero evolucionar, crecer como persona, ser más abierta de mente, algo más sabia que ayer, pero de nuevo veo que sigo en el mismo punto de siempre y la angustia me atrapa de nuevo impidiéndome elevar el vuelo y llegar a conseguir un fin real. Todo lo que vivo, todo lo que siento y lo que pienso, a veces se vuelve muy confuso, me pregunto si todo esto tiene algún sentido y de nuevo la incertidumbre vuelve a hacer acto de presencia. ¿Ya sabes cómo soy? ¿Ya sabes por qué actúo, digo o pienso así? Si tu respuesta es un no, no te preocupes, es algo lógico. Si crees que si, desengáñate, por mucho que intente explicarlo, por mucho que trate de contarte como soy, no lograrás conocerme, puedes acercarte, pero te falta mucho por aprender…